COSTA DE PARLA, REFLEJOS SUBURBIALES A ORILLAS DEL MAR DE LADRILLOS.
Cuando se retiran las aguas, a la vera de las torres mostrencas, pueden por fin aparcar y amontonarse en el descampado los coches que no caben en las calles del aún reciente barrio, fruto de una nefasta ¿planificación?. Abandono generalizado que se aprecia en cualquier rincón.

