La ruina y la degradación total de Parla son imparables y cada día salen más a la luz nuevas deudas millonarias heredadas tras la constitución del nuevo Ayuntamiento. A la descomunal y monstruosa deuda dejada por el PSOE, que ha convertido a Parla en una ciudad hundida en la ruina, la desolación, la suciedad, la marginalidad, el atraso, la inseguridad y la miseria, el último coletazo de la catastrófica y devastadora gestión del PSOE de Parla, podría dejar Parla a oscuras desde el próximo lunes.
Literalmente. La
distribuidora eléctrica, Iberdrola, cortará el suministro de la
localidad por el impago de más de diez millones de euros que
Cofely, la intermediaria contratada por el anterior alcalde socialista, el detenido en la operación Púnica José María
Fraile, debió abonar durante los últimos ocho meses.
La propia Cofely, involucrada en la trama Púnica,
presentó el pasado 8 de junio una misiva de «suspensión, resolución y
liquidación» del acuerdo –ver documento anexo– en el Consistorio por «el reiterado incumplimiento» de las «obligaciones de pago»
establecidas en el acuerdo. En base a la legislación vigente –arguye–,
el escrito daba como plazo máximo un mes, fecha en la que se suspendería
la firma. Expirado ayer sin solución, el vínculo entre ambos es papel
mojado.
La empresa, desde junio de 2013, era la adjudicataria del
servicio de alumbrado público en Parla, concesión otorgada mediante un
contrato a quince años por 66 millones de euros. Firmado por Fraile, fue el mayor contrato de los registrados en la trama, que supuso un fraude de más de 500 millones de euros en concesiones ilegales.
Apenas un mes después de tomar posesión como alcalde de Parla, el popular Luis Martínez Hervás
se ha encontrado con decenas de facturas sin firmar que ni siquiera han
sido reconocidas por el gobierno saliente. El exalcalde socialista Jose María Fraile fue detenido el
pasado 27 de octubre de 2014 por su implicación en la Púnica y, desde
entonces, el Ayuntamiento de Parla no ha realizado ni un sólo pago a
Cofely, con un efecto contagio que llega a Iberdrola.
La distribuidora ha comunicado vía telefónica que si el impago no es subsanado antes del 13 de julio –el lunes–, cortará la luz de Parla.
El alcalde de Parla, Martínez Hervás, por su parte, manda un mensaje «de tranquilidad»
a los vecinos y asegura que está «negociando con todas las partes y
trabajando para evitar que la situación se produzca». «Se trata de otra de las desagradables sorpresas
que nos ha dejado el Gobierno socialista. En algunos casos –añade–, la
situación del Ayuntamiento de Parla es aún peor de lo que se había hecho público,
pero trabajamos día a día para que la ciudad funcione y para garantizar
todos los servicios públicos», concluye.
Según la solicitud de suspensión contractual de Cofely, su radio de actuación remitía a «suministro, servicios energéticos y mantenimiento»
de la energía en los edificios y equipamientos de inmuebles
municipales, así como del alumbrado público y los semáforos del
municipio. La consecuencia inmediata de consumarse el ultimátum de
Iberdrola será que Parla esté a oscuras, sin servicios y sumida en un caos
circulatorio.
Concretamente, además de la gestión de multas, impuestos y
tributaciones propios del Ayuntamiento, el apagón afectará, entre otros
inmuebles y servicios, a dos
piscinas, polideportivos, bibliotecas, sede de la Policía Local, el
Centro de Servicios Sociales y para el Mayor Dulce Chacón, la
Casa de la Cultura y la Casa de la Juventud y los colegios públicos, que
en este momento se encargan de los campamentos urbanos.

